jueves 1 de septiembre de 2011

Merecedor.


Por J.M. Ojeda.
La conciencia, y las razones son saqueadas por los intereses…
Empezamos a mirar y ver con total pasividad, como agoniza la ley, antes incluso de comenzar a entender su carácter.
¿Cómo se genera el choque de intereses, de intenciones…?
Quizás, superponiendo el Yo genuino, el yo interesado, el yo interpretativo a cualquier disposición de hermandad.
¿Dónde vamos…?
¡A merecer…!
Ser merecedor es demasiado eficaz y sustancioso para quien consigue serlo en esta “cadena” peligrosamente consumista, ambiciosa, y competitiva.
(E incluso me atrevería a decir) coproductora de quien ya estaba marcado, de antemano, para estar a favor, del nuevo escenario.
Situación sin duda, degenerada por intereses subjetivos que no reales.
“Cambios de anecdotarios” ¡Inoportunos cambios…!
Quizás el juego de palabras no sea tan juego, y menos para aquel que sufrió el paso de merecer, al desamparo de no ser más que juguete consumido.
Los cambios producidos, a veces, solo a veces, son pragmáticos dando quizás la experiencia, necesaria para reproducir cuando encaje con la nueva situación.
Eso sí, ¡Ya que estamos...! intentar, el protagonismo de la inteligencia del saber y no del yugo heredado.
De todas formas merecer o no, es un “punto de vista” quizás demasiado confuso, para los tiempos que corren.
No es tan importante ser o no merecedor, si con certeza ser uno mismo.
Y sobre todo, como dijo aquel, Socialicemos sin tardanza los medios de producción y cambio…

20 comentarios:

Rosa dijo...

Socialicemos...

Saludos desde el aire

Pluma Roja dijo...

Magnífico texto.

Es un gusto pasar por tu espacio.

Saludos cordiales.

RELTIH dijo...

Y AHORA CON TODA LA DECADENCIA DEL SER HUMANO, SE VA ESFUMANDO DICHO TERMINO. EXCELENTE TEMA.
UN ABRAZO

Sandra Allo Pérez dijo...

Ay qué cansancio me da tanta crispación, tanta desesperanza...tanto decretazo. Uf, y lo digo realmente con tono cansado y arrastrado; se nos están pretando tanto las tuercas que esto tendrá que salir por algún lado tarde o temprano.

Un abrazo.
Sandra.

Mayte dijo...

Socializar...puede ser un arma de doble filo, pero tus letras nunca, siempre van directas a la realidad.

Beso.

Ricardo Reina dijo...

Socializar, sagrada palabra si se sabe utilizar...

Malos tiempos corren, necesidad de cambios, improvisaciones, saltos en el vacío.

Socializar ¿Quién apuesta por ello?

Saludos Ricardo

Adrián J. Messina dijo...

Hacés incapíe de manera directa en las falencias de una sociedad dividida, y así la quieren y la desean, somos más dóciles, conviene sociabilizar y entender el funcionamiento de una sociedad por sobre todas las cosas. Hay momentos en lo que comenzar de nuevo, es necesario.
Un abrazo.

emejota dijo...

Por mucho que socialicemos los afines se seguirán agrupando... no importa su color. Es la intensidad lo que importa y no necesariamente la siento relacionada con el número. Beso.

Mixha Zizek dijo...

Siempre es un placer leerte porque tus textos tienen altura y son precisos y demandantes... me gusta la voz de tus entrdas.
En cuanto a socializar, tal vez en otro tiempo lo sentí más, por ahora quiero sólo queiro que haya igualdad y avance en los nuevos cambios (claro que me refiero a mi país), besos

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, José Manuel:

Lo importante es el ser no el merecer, algunos son expertos en hacerse merecedores a fuerza de engaños.

Un abrazo.

campoazul dijo...

Me parece bien..., socialicemos pero sin demora que esto ya esta muy apretado.

Besitos.

Alejandro Kreiner dijo...

Es curioso que tengamos que socializar la sociedad, seguramente que ya no somos un conjunto de socios.

Saludos.

Miguel Baquero dijo...

Me ha gustado tu texto, creo que das en algún clavo... todo eso de la competitividad, la ambición por lo material... Es difícil no estar de acuerdo contigo, aunque yo no crea mucho en las socializaciones, aunque suene bonito, porque me parece que la historia ha demostrado muchas veces que de lo que es colectivo siempre corren a aprovecharse cuatro enteradillos. Pero igual peor de lo que va ahora la cosa no va a poder ir, así que igual vale la pena intentarlo

Yun Rodríguez dijo...

Sigo estando a favor de esa premisa griega de entender el Bien como aquello que es conveniente para la vida armónica en comunidad. Sólo habría que agregarle el requisito de que sea una comunidad también armónica con su entorno. ¡Saludos!

merche marín dijo...

Como siempre, me encanta leerte, amigo, aunque sea en términos de protesta como la tuya de hoy. Ser merecedor ¿de qué? ¿de casas con piscina, de un mayor nivel, de poder, del beneplácito de los que nos rosean? Como tu dices lo mejor es ser uno mismo, ser persona mejor que personaje. Un abrazo.

Alma Mateos Taborda dijo...

Una sociedad segmentada es mucho más fácil de manejar. Pero en algún punto ha de venir el cambio, esto no da para mucho más. Muy interesante texto. Un abrazo.

GINEBRA dijo...

Ser uno mismo debería ser lo primero que nos enseñen en casa y en la escuela y tal vez lo hagan, pero esa enseñanza queda relegada porque a los poderes les interesa que no pensemos, que no nos distingamos, nos quieren borregos en el rebaño, J.M.

Una buena reflexión la tuya.
Besos

Raúl dijo...

De acuerdo con el enfoque, no tanto con la conclusión; por una pura cuestión de incredulidad. Ni más ni menos.

claudia dijo...

"El juego de las palabras", no es un simple juego. Cada sociedad tiene su forma de educar consumidores para mantener en buen estado "la máquina productiva". Y aunque todo sea descartable, las palabras nos hacen el juego de crear realidades y necesidades donde muchas veces no las hay. Muy interesante. Saludos

Ángeles Hernández dijo...

Sobre todo que seamos merecedores de nosostros mismo y de nuestro propio respeto, así también respetaremos los merecim ientos de los demás.

Un saludo Á.