domingo, 10 de mayo de 2015

Desde el manchado lienzo.


De.- J.M. Ojeda.

Desde el manchado lienzo.
Se dejo caer la prudencia.
Se dejo entreabierta aquella lucera altiva.
Afán de quien quiso ver sin ser visto.
Frágil destreza…
Se dejo caer y de reojo, lo negado.
Se dejo ver el suspiro, la quietud, el sonrojo.
Desaire dejado al azar, y sin quererlo.
Apego hundido.
Se dejo ver…
Dejó que los matices marcaran su languidez.
Su quieta y solitaria melancolía.
Su sutil y querida luz.
Inquieta pincelada.
Desde el manchado lienzo.
Se dejo caer la prudencia.
Se dejo entreabierta aquella lucera altiva.
Afán de quien quiso ver sin ser visto.
Frágil destreza…

Desde el manchado lienzo.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Negrura.


De.- J.M. Ojeda.
Y después de todo, siguió el café vivo…!
Fueron aquellos oportunistas.
Oportunistas disfrazados de empresarios. Sí hombre...! aquellos que vinieron de lejos con la plata en el calcetín, eso sí… buscando subvenciones varias y diversas.
Los mismos que aprovechando el tirón del saldo, y aun hoy nos hunden en el negro soborno.
Los que dejan hacer al cruel capataz, los que con pegajosa simpatía te clavan por la espalda la sin razón y el miedo…

Dignidad robada.
Y así…
Jornada cruel y duplicada.
Que pagada a mitad de precio,” vale el derecho.”
Réplica callada, y aun así negrura.
Negrura.
Más negrura.
Futuro incierto, pero…
Pero nuestro.
Plantemos cara.
Vivamos.
Que poco se pierde cuando ya está casi todo.
Atrapemos la dignidad robada.
Hagamos ver la realidad escondida, aquella con la que pagan el silencio de los corderos.
Que después de todo, solo tienen lo que fueron capaces de saquear al obrero/a.
Hagamos piña…


Salud, fuerza y lucha.


NOTA: Una conversación velada en el café de la sobremesa.
Desde la identidad hecha jirones.
Desde la estafada credulidad del justo…

Desde la libertaria pasión, tomada como premisa.